Un mundo mágico

Desde los tiempos de “Maricastaña”, los secretos de los magos más famosos, el misterio, el ilusionismo, el mentalismo, la magia…, por fin a nuestro alcance para observar y experimentar los trucos y la técnica de los aparatos de magia de todos los tiempos.

Actividades, exhibiciones, talleres y charlas para desarrollar y desentrañar los intríngulis, juegos de ingenio y rompecabezas, además de los grandes aparatos y la magia de cerca.

El MUSEO DELA MAGIA,  guarda en su interior un mundo lleno de curiosidades y de emociones.  Un lugar donde lo mágico está al alcance de tus manos. Tener acceso a los míticos secretos y jugar con la ilusión, los sueños y la imaginación. 

En el museo tenemos los elementos y artilugios necesarios para canalizar esa inquietud, curiosidad que tanto a niños como a adultos nos intriga. “Las manos son más rápidas que la vista”.

En este museo podrás ver y tocar: cajas de espadas, aparatos de grandes ilusiones, practicar magia de cerca, magia de escenario y un sinfín de actividades artísticas y creativas. Saber el porqué y cómo llegar a dominar ciertas manipulaciones y agudezas.

En este espacio mágico además puedes celebrar acontecimientos que desees recordar siempre.

Un lugar vivo e inquieto donde además de aprender y recordar, aportas con tu curiosidad y conocimientos, “savia” nueva, transmitiendo, comunicando.

La curiosidad mueve montañas, el miedo a lo desconocido, desmontar mitos y tabúes, poder “hincar el diente” a lo prohibido es el motor que evoluciona al ser humano.

Los juegos de ingenio, los rompecabezas y los juegos de magia nos transportan como un buen recuerdo, un olor, una música, a lugares felices del pasado. En el MUSEO, además de recordar puedes construir, creándose una sinergia entre lo que recordamos y lo que los juegos nos aportan. El interés de esta labor consiste en que no se pierdan valores, ideas, inventos, artilugios y un sinfín de creaciones que tuvieron su momento de gloria y después fueron eclipsados por la desinformación y el olvido. Una labor del MUSEO, recuperar esas cosas con “chispa” y mostrarlas de nuevo además de aprender con las manos, con los juegos de ingenio, manipulando objetos de magia, despertando zonas inutilizadas del cerebro porque los métodos modernos de aprendizaje se limitan a la vista y el oído; perdemos habilidad y destreza, nos hacemos torpes porque no tenemos motivación para desarrollar la capacidad creativa con las manos.

No solo la adrenalina produce emoción. El cerebro destila cientos de endorfinas capaces de hacernos sentir bien de transportarnos a espacios de nuestra imaginación extraordinarios, solo hemos de educarlo y conducirlo. Algunos efectos y objetos del MUSEO, tienen la gran habilidad  de provocar risa, inquietud, expectación, misterio…

Un oasis en medio de los medios audiovisuales.

Intentaremos erradicar el “yo no valgo para eso”, “soy muy malo con las manos”, mitigaremos el “nunca lo conseguiré”, “jamás he podido hacerlo” y lo cambiaremos por “¡por fin lo he hecho!”, “¡lo conseguí!”, “quiero algo más difícil…”